Comunicación No Violenta en la vida cotidiana: sembrar paz en tiempos de violencia
- MXP Abogados, Consultores

- 22 dic 2025
- 3 Min. de lectura
Actualizado: 23 dic 2025
Por Silvia G. Palazuelos – Persona Facilitadora Privada Certificada
por el Poder Judicial del Estado de México, No. 104

“No es lo que nos sucede, sino cómo reaccionamos lo que importa.”
Epicteto
En México, muchas de nuestras ciudades y comunidades viven una rutina marcada por la violencia cotidiana: agresiones en el tráfico, tensiones en los espacios públicos, miedo, impaciencia, enojo acumulado. A esto se suma un contexto social complejo: desigualdad, incertidumbre, desconfianza en las instituciones, lenguaje que polariza y divide, dolor colectivo.

Y, sin embargo, también estamos en un momento del año que invita a la pausa, la reflexión y la renovación. Diciembre nos ofrece la oportunidad de preguntarnos cómo queremos cerrar este ciclo y qué semillas queremos plantar para el que viene.
Como persona facilitadora privada, creo firmemente que la forma en que nos comunicamos puede ser un acto de sanación social. La Comunicación No Violenta (CNV), más allá de ser una herramienta de mediación, es una práctica diaria que nos permite responder al entorno desde un lugar distinto: más consciente, más humano, más esperanzador.

¿Qué es la Comunicación No Violenta?
Desarrollada por Marshall Rosenberg, la CNV es un modelo de comunicación empática que se basa en:
Observar sin juzgar
Identificar y expresar lo que sentimos
Reconocer nuestras necesidades detrás de esos sentimientos
Hacer peticiones claras y respetuosas

No se trata de “hablar bonito”, sino de recuperar nuestra humanidad incluso en medio de contextos hostiles.
¿Y cómo se ve esto al salir a la calle?
En nuestras ciudades —marcadas por prisas, estrés, ruido y muchas veces agresividad— podemos aplicar CNV de forma simple, pero profunda:
En el transporte o en el mercado
Si alguien empuja o responde mal:

En vez de reaccionar con más violencia, podemos respirar y pensar:“¿Qué necesidad no
estoy pudiendo cubrir en este momento? ¿Y qué puede estar pasando en la vida de esta persona para actuar así?”
Quizá eso no cambie el exterior, pero sí cambia nuestro lugar interno desde donde respondemos.
En el tráfico

“Me siento estresado porque necesito llegar a tiempo, pero también quiero cuidar mi paz y seguridad. No vale la pena pelear.”
Convertir la rabia en claridad y autocuidado es un acto revolucionario en un país donde lo normal parece ser explotar.
Al interactuar con alguien distinto
En vez de juzgar su forma de vestir, hablar o pensar:
“¿Qué puedo aprender si escucho con curiosidad en lugar de imponer mis ideas?”
En tiempos de cierre de ciclo…
En diciembre solemos hacer balances. Este año, además de mirar nuestras metas, tal vez sea momento de preguntarnos:

¿Cómo me hablo a mí misma/o?
¿Qué tipo de energía dejo en los espacios que habito?
¿Qué relaciones quiero reparar o fortalecer?
¿Desde qué intención quiero iniciar el 2026?
Practicar CNV es, en este contexto, un acto de resistencia afectiva. Es decidir que, a pesar de todo, seguimos creyendo en la empatía, en el respeto, en el poder de las palabras para conectar en lugar de herir.
Reflexión final
No podemos controlar lo que pasa afuera: la inseguridad, las crisis, la prisa de fin de año. Pero sí podemos elegir cómo estar en medio de ello.

La Comunicación No Violenta es un camino que comienza con decisiones pequeñas: no reaccionar con rabia, validar nuestras emociones, escuchar con atención, poner límites con firmeza y respeto. Es un modo de construir paz en lo cotidiano.
Que este cierre de año no sea solo una lista de propósitos, sino una oportunidad para transformarnos desde adentro. La CNV es una forma de cuidar nuestra energía, sanar vínculos y sembrar esperanza en un país que tanto lo necesita.
La mediación y la CNV son herramientas indispensables para la construcción de un cultura de Paz, incluso en entornos sociales complejos y violentos como los tiempos que corren. Lo que hace honor a la frase del filósofo griego con la que iniciamos esta colaboración y que se resume en que: “No puedo controlar lo que va a suceder, pero sí puedo decidir qué actitud tengo para afrontarlo”.
Les deseamos un muy feliz y en Paz año 2026.



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