La mediación privada certificada: un puente de confianza y legalidad para las empresarias
- MXP Abogados, Consultores

- 27 ago
- 2 Min. de lectura
Actualizado: 17 sept
Silvia G. Palazuelos
Facilitadora/ mediadora privada certificada No. 104
por el Poder Judicial del Estado de México
En la vida empresarial, los conflictos son inevitables: desacuerdos con clientes, proveedores y/o colaboradores, la diferencia está en cómo los resolvemos.

La mediación privada certificada se ha convertido en una herramienta clave para las empresas en México, al permitir soluciones rápidas, confidenciales y con plena validez legal, evitando juicios largos y costosos.

La mediación es un método alternativo para resolver conflictos de forma pacífica, sin tener que llegar a un juicio.
A través de un mediador/facilitador certificado e imparcial, las personas involucradas podrán dialogar y expresar sus puntos de vista para encontrar una solución viable para ambas partes.
Formación de la persona mediadora

Ser mediadora/facilitadora privada no es un título improvisado. Requiere de una formación especializada en Mecanismos Alternativos de Solución de Controversias (MASC), que incluye técnicas de comunicación, negociación, habilidades de escucha activa y práctica supervisada en casos reales o simulados. Este proceso asegura que la mediadora pueda acompañar a las partes de manera neutral, imparcial, clara y profesional.
Certificación y fianza

Una vez concluida la formación, la persona mediadora/facilitadora debe obtener la certificación oficial otorgada por el Centro de Justicia Alternativa o su equivalente del Poder Judicial Local en cada entidad federativa. Esta certificación acredita que el servicio es legalmente reconocido y que los convenios alcanzados tienen la misma fuerza que una sentencia judicial.
Además, la persona facilitadora/mediadora privada en algunas entidades debe contar con una fianza vigente, lo que garantiza seguridad y confianza a quienes recurren a sus servicios. En caso de alguna eventualidad, la fianza actúa como una protección para las partes usuarias.
Adscripción a un centro de mediación privada

Para ejercer, la persona facilitadora/ mediadora debe estar adscrita a un centro de mediación privada autorizado. Este centro ofrece el marco institucional que respalda cada proceso y asegura que los acuerdos se registren (convenios) sean conforme a la normativa aplicable, otorgándoles validez plena.
Beneficios de la mediación
· Rapidez: procesos que se resuelven en semanas en lugar de años.
· Confidencialidad: lo dicho o presentado en la mediación no puede usarse en juicio.
· Flexibilidad: los acuerdos se adaptan a las necesidades específicas de las partes.
· Seguridad jurídica: los convenios tienen la misma fuerza que una sentencia.
· Cuidado de relaciones: salud emocional, fomenta redes de confianza y colaboración entre las partes.

La mediación privada certificada no solo soluciona conflictos, sino que fortalece la cultura de paz y protege la cohesión en el entorno empresarial. Apostar por la mediación es apostar por la confianza, la unidad y el crecimiento sostenido de nuestras organizaciones.

Da el primer paso hoy mismo y solicita más información para encontrar la solución que necesitas.

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